Con
la puesta en marcha de una nueva edición del curso Cuidar al Cuidador Camargo extiende a
los primeros meses de 2012 el apoyo a las personas que se ocupan de la
asistencia a quienes tienen a su cargo familiares afectados por patologías
que exigen gran dedicación.
Así
lo anunciaron el alcalde de Camargo Diego Movellán y el concejal de acción social
Amancio Bárcena durante la clausura de la edición de esta iniciativa de apoyo
al cuidador que se ha desarrollado el pasado trimestre.
Movellán
explicó que “viendo la valoración que las participantes realizan de estos
cursos queda claro que el Ayuntamiento tiene que destinar los recursos
necesarios a hacerlos posibles”.
Aprender
a cuidarse para cuidar mejor es el título del
curso que se organiza el Ayuntamiento y que se desarrollará en sesiones que
tendrán lugar en diciembre los días,15 y 22; en enero los días 9,16,23 y 30; y
en febrero los días 2, 7,14,21 y 28 en La Vidriera en horario de 15.30 a
17.30 horas. La organización pone a disposición de los participantes un
servicio que permite atender a la persona cuidada en las horas de en las que se
imparte la formación.
Este
curso está dirigido a personas empadronadas en Camargo que presten algún
cuidado o atención a persona dependiente o que este en el inicio de un proceso
de dependencia, sea familiar o no.
El
perfil de los participantes en las iniciativas de apoyo al cuidador es
mayoritariamente femenino porque según evidencias los estudios realizados, el
perfil de la persona cuidadora también lo es. El 83% de quienes integran este
colectivo son mujeres, hijas, esposas o nueras de la persona cuidada. La edad
media es de 52 años y un 60% no recibe ayuda de otras personas para desarrollar
esta actividad.
Estos
datos definen un perfil de cuidador necesitado de apoyo y
tiempo para sí mismo. Por ello, el curso trata de mostrar a los participantes
la necesidad de cuidar de sí mismo, de poner límites al tiempo dedicado a los demás. Se dota de formación a los
asistentes sobre la manera de fomentar la máxima autonomía posible en la
persona cuidada, sobre la planificación de la atención, el cuidado de la propia
salud y la necesidad de evitar el asilamiento que genera la exigencia de
permanecer junto a quien precisa atención.

